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Permiso Familiar Pagado: ¡La lucha continúa!

NHCOA/WDC/NP-Febrero 2017. Más de 20 mil millones de dólares es el monto que anualmente pierden las familias que no cuentan con el Permiso Familiar Pagado en EE.UU.

Según cifras oficiales de 2015, más de 34 millones de personas en este país son responsables del cuidado de un familiar adulto mayor.

Quienes se ven obligados a abandonar sus puestos de trabajo ante la ausencia de una licencia pagada, reportan la pérdida de, al menos, 300 mil dólares al año por conceptos de salario y/o jubilaciones.

En este sentido, el Consejo Nacional Hispano para el Adulto Mayor (NHCOA), continúa apoyando políticas sociales que garanticen la seguridad laboral de la población Latina, con énfasis en los adultos mayores y quienes cuidan de ellos.

Tal es el caso del proyecto de ley de Licencia Familiar y Seguro Médico (FAMILY Act. por sus siglas en inglés), que promueve la congresista Rosa DeLauro (D-Conn.) y la senadora Kirsten Gillibrand (D-NY).

En el marco de la conmemoración de la ley federal que garantiza el pago por Ausencia Familiar y Médica, (FMLA) desde hace 24 años, y tras el más reciente triunfo que supone la aprobación del Permiso Familiar Pagado en Washington, D.C., aún el camino es largo.

Según cifras de la Asociación Nacional para la Defensa de la Mujer y la Familia (National Partnership for Women & Families), sólo 13% de los trabajadores en Estados Unidos se benefician con permisos pagos para atender a sus familias, y menos de 40% tiene acceso a licencias médicas, a través de un seguro de incapacidad de corto plazo.

“Las políticas públicas de nuestra nación no están cumpliendo con las necesidades de los trabajadores y mucho menos de sus familias. La FMLA cubre menos del 50% de la población y para mucho de ellos, es un verdadero lujo utilizarla” resaltó la Dra. Yanira Cruz, presidenta de NHCOA.

Para NHCOA, la atención y cuidados para el adulto mayor debe ser una prioridad del estado. Cuatro de cada 10 hispanos se han visto obligados a reducir sus jornadas laborales o en el peor de los casos, abandonar sus empleos para atender emergencias en su núcleo familiar.

(Foto: TWP)